Capítulo VI. Esposos y padres: La vocación primordial del ser humano. VI,1. ¿Vocación Primordial? Los versículos 26 a 28 del primer capítulo del Génesis inevitablemente nos llevan a la conclusión de que Dios tuvo dos razones, identicas en importancia, para crear al ser humano como varón y mujer. La primera: hacer visible el amor como caracteristica distintiva de la creatura humana y posibilitar la propagación de la especie humana y, la segunda: hacer al hombre partícipe de la tarea de gobernar el mundo. El texto de esos versículos dice: “Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra. Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó. Y bendíjolos Dios, y díjoles Dios: «Sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra...
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Capítulo V La sexualidad: A imagen de Dios V, 1. Para retomar el hilo… Lo dicho en los capítulos anteriores nos ha dejado una cosa en claro: la humanidad está constituida por personas y éstas son una de dos cosas: varones o mujeres. Así lo quiso Dios desde el principio. No sólo eso, la corporeidad y la consecuente diferencia entre ambos sexos es también imagen de la Santísima Trinidad. San Agustín, en su obra “De Trinitate” (De Trinitate, IX, I, 1) citada en el capítulo inicial, afirma: “A nadie le cabe duda que así como la inteligencia está en el interior del hombre, su exterior está dotado de un cuerpo. Esforcémonos, pues, por encontrar algún vestigio de la Trinidad en este exterior.” En otras palabras, l a sexualidad, con su componente corporal, es también imagen de Dios. Él, en forma individual, determinó que cada uno de nosotros fuera varón o mujer, y que nuestra sexualidad, o sea, lo que hace de cada uno de n...